
Durante años, cuando se hablaba de sostenibilidad en las cadenas de suministro, el foco estuvo casi exclusivamente en el impacto ambiental y en los costos económicos. Sin embargo, los eventos ocurridos en distintas partes del mundo —desde condiciones laborales inseguras hasta casos de trabajo forzoso— han puesto en evidencia que la sostenibilidad social sigue siendo el eslabón más débil de muchas cadenas de suministro globales.
Un artículo reciente publicado en IEEE Transactions on Engineering Management por Prerna Malakar, Sharfuddin Ahmed Khan, Angappa Gunasekaran y Muhammad Shujaat Mubarik (2025) aborda este desafío desde una perspectiva particularmente relevante para la gestión moderna: el rol de las tecnologías digitales de la Industria 4.0 como habilitadoras de la sostenibilidad social.
Más tecnología no garantiza más sostenibilidad
Uno de los mensajes más importantes del estudio es que adoptar tecnologías digitales no garantiza automáticamente una cadena de suministro socialmente sostenible. El verdadero impacto se produce cuando estas tecnologías fortalecen capacidades clave:
- Trazabilidad,
- Transparencia, y
- Visibilidad.
El estudio se apoya en dos marcos teóricos sólidos y muy familiares para quienes trabajan en estrategia y operaciones: la Teoría de Capacidades Dinámicas y la Teoría de la Complejidad. Desde esta mirada, las cadenas de suministro se entienden como sistemas complejos, donde la capacidad de sentir, aprovechar y transformar es crítica para responder a riesgos sociales, regulatorios y reputacionales.
El rol crítico de la trazabilidad
A partir de una encuesta aplicada a 250 expertos del sector manufacturero en Pakistán y analizada mediante PLS-SEM, el estudio demuestra que las tecnologías digitales —IoT, inteligencia artificial, machine learning y blockchain— tienen un impacto positivo sobre la sostenibilidad social principalmente a través de la trazabilidad.
De hecho, uno de los hallazgos más relevantes es que la trazabilidad es el mediador más fuerte, por encima incluso de la transparencia y la visibilidad. Esto significa que la capacidad de seguir el producto, el proceso y las condiciones de trabajo a lo largo de toda la cadena es el mecanismo más efectivo para:
- Detectar prácticas laborales no éticas
- Prevenir condiciones inseguras
- Combatir fenómenos como el trabajo forzoso o la esclavitud moderna
En términos simples: si no se puede rastrear, no se puede gestionar.
Transparencia y visibilidad: necesarias, pero no suficientes
El estudio también confirma que la transparencia y la visibilidad juegan un rol importante, al permitir:
- Mejor rendición de cuentas
- Mayor colaboración entre actores de la cadena
- Mejores decisiones éticas
Sin embargo, sus efectos son menores que los de la trazabilidad, lo que resulta especialmente relevante para empresas que invierten en digitalización sin una arquitectura clara de datos y procesos.
Este punto conecta directamente con muchas iniciativas de transformación digital que fracasan: hay datos, sensores y dashboards, pero no una lógica clara de control ni de responsabilidad social.
Implicancias para operaciones, mantenimiento y gestión de activos
Desde una perspectiva de gestión, este trabajo deja varias lecciones claras:
- Las tecnologías digitales deben verse como habilitadores de capacidades, no como fines en sí mismos.
- La sostenibilidad social exige integrar operaciones, mantenimiento, compras y tecnología.
- La trazabilidad digital también permite mejor mantenimiento, mayor confiabilidad y menor riesgo operativo.
En MAWEC creemos que este enfoque refuerza una idea clave: la sostenibilidad no compite con la eficiencia operativa; la refuerza cuando se gestiona correctamente.
📌 Referencia del artículo
Malakar, P., Khan, S. A., Gunasekaran, A., & Mubarik, M. S. (2025). Digital technologies for social supply chain sustainability: An empirical analysis through the lens of dynamic capabilities and complexity theory. IEEE Transactions on Engineering Management, 72, 664–675. https://doi.org/10.1109/TEM.2024.3524896

